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¿Qué es Anestesiología?

 

Es definida como "la práctica de la Medicina dedicada al alivio del dolor y al cuidado completo e integral del paciente quirúrgico, antes, durante y después de la cirugía".

 

Toda intervención quirúrgica o exploración y pruebas diagnósticas que se realizan en hospitales, clínicas o consultorios médicos son a menudo dolorosas y producen alteraciones en la persona que se manifiestan como ansiedad y cambios en el funcionamiento del organismo.

 

El Anestesiólogo es un médico especializado que tiene la responsabilidad del bienestar del paciente antes, durante y después de la cirugía y mantiene con éste el más estrecho contacto a fin de que el procedimiento quirúrgico o diagnóstico se lleve a cabo sin comprometer su vida, o sea, el Anestesiólogo es el encargado de velar por la seguridad y la comodidad del paciente durante el acto anestésico-quirúrgico, buscando siempre reducir al mínimo las complicaciones que puedan surgir durante este.

 

¿Es un Anestesista un médico? ¿Es lo mismo un Anestesista que un Anestesiólogo?

 

Todos los Anestesistas son médicos. La denominación actual es Anestesiólogo, que no solo se dedica a anestesiar, pues es un médico especialista en anestesiología, reanimación y tratamiento del dolor, sino a la preparación de los pacientes para la cirugía, a los cuidados críticos después de la intervención quirúrgica y al tratamiento del dolor agudo y crónico.

 

¿Cómo me pongo en contacto con el anestesiólogo?

 

Todo hospital o clínica cuenta con una Consulta de Preanestesia -adscrita al Servicio de Anestesia- con el fin de que sea un Especialista en Anestesiología el médico encargado de realizarle la Historia Anestesiológica al paciente y que establezca, así, el primer contacto con el fin de recabar la información pertinente desde el punto de vista clínico, haga la valoración individual del caso, solicite las pruebas de laboratorio y de diagnóstico necesarios y entre a valorar el estado físico del paciente y su riesgo anestésico-quirúrgico para, finalmente, hacer recomendaciones dirigidas a mejorar dicho estado físico y a reducir el riesgo.

 

Habitualmente su cirujano le dirigirá a la Consulta de Preanestesia si considera que es usted candidato a alguna cirugía.

 

¿Tengo que ir en ayunas a la Consulta de Preanestesia?

 

No tiene que venir en ayunas a la consulta de preanestesia, pero sí cuando vaya a hacerse los análisis de sangre, que será unos días antes.

 

Una vez se haya realizado las pruebas de análisis, radiografías, electros, etc., le citarán para la consulta de preanestesia donde se le realizará una entrevista, un examen físico, se revisarán los resultados de las pruebas, se comprobará la medicación que toma y se le pedirá que firme el documento de consentimiento informado.

 

¿Cuándo me hospitalizan?

 

Si su padecimiento no es de emergencia ni urgente, se clasifica como Electivo o Programado, lo cual significa que se puede realizar la Historia Clínica y los exámenes pertinentes con mucho más tiempo a través del Servicio de Consulta Externa y su internamiento será programada una vez estén completas todas las pruebas e interconsultas, lo hayan visto en la Consulta de Preanestesia y haya disponibilidad en el hospital. Una vez se le haya visto en la Consulta de Preanestesia, el momento del ingreso dependerá del Servicio Quirúrgico correspondiente.

 

Si su caso es de Emergencia entrará por el servicio de emergencias en donde le harán la Historia Clínica, le solicitarán las pruebas de laboratorio y complementarias mínimas necesarias para ser llevado a quirófano lo antes posible.

 

Si su caso es Urgente, es decir, puede esperar un poco más de 24 horas, le harán la Historia Clínica y las pruebas de laboratorio y de gabinete necesarias, así como las interconsultas pertinentes si padece enfermedades crónicas y la solicitud de la valoración por el Anestesiólogo, desde el Servicio de Emergencias o en la Sala de Hospitalización, a fin de ser llevado a quirófano en las mejores condiciones.

 

¿Qué tipo de anestesia recibiré?

 

El tipo de anestesia que se le administrará durante el acto anestésico-quirúrgico dependerá de muchos factores. Entre ellos podemos mencionar el tipo de procedimiento quirúrgico, la zona a operar, su estado de salud previo y del momento y, también en lo posible, de su preferencia o su elección.

 

Hay varios tipos de anestesia, a saber: General, regional, local, mixta, que es una combinación de las anteriores. El anestesiólogo decidirá, de acuerdo con su preferencia, cuál es el más conveniente según su caso y su estado clínico.

 

¿Qué es anestesia general, regional o local?

 

La anestesia general es aquella en la cual el médico anestesiólogo induce un sueño similar, pero no igual, al sueño fisiológico, con medicamentos inyectados a través de la vena que le canalizan, en los adultos y jóvenes, o mediante la inhalación de gases en niños. Una vez se realiza la "inducción" y se relaja a la persona, se procede a colocarle un tubo orotraqueal y se conecta a la máquina de anestesia para el "mantenimiento" de la anestesia mediante gases inhalados o drogas administradas intravenosamente. Durante este tiempo la persona se mantiene relajada a fin de que el cirujano pueda trabajar con mayor comodidad.

 

En la anestesia regional solamente una parte del cuerpo es anestesiada, por ej., de la cintura para abajo. Para ello se utilizan anestésicos locales (entre los más conocidos están la Lidocaína, la Bupivacaína) inyectados en un sitio que permita bloquear las raíces nerviosas de esa zona. Por ejemplo, bloqueo epidural para una cesárea, o bloqueo subaracnoideo para una Resección Transuretral de Próstata.

 

La anestesia local es aquella en la se aplican anestésicos locales en una pequeña parte del organismo, por ej., una mano, un dedo, para cirugías pequeñas.

 

¿Cuáles son los riesgos durante la anestesia?

 

La anestesia es un procedimiento con riesgos, los cuales deben ser explicados concienzudamente por su anestesiólogo y se reflejan en el documento de consentimiento informado que le entregan en la Consulta de Preanestesia. Nadie más que él está capacitado para darle la información más precisa y concisa. Los avances médicos, científicos y tecnológicos han producido que la anestesia se administre hoy con mayor seguridad que hace 20 o 30 años. Ello, lógicamente, no implica que esté libre de complicaciones. Estas complicaciones dependen de muchos factores. Es importantísimo su estado de ayuno, su clasificación del estado físico según la Asociación Americana de Anestesiólogos (ASA), de si su cirugía es de emergencia, urgencia o electiva, de la zona a operar, del riesgo inherente a la cirugía que le practicarán, etc.

 

¿Cuáles son las recomendaciones previas a cualquier tipo de anestesia?

 

Primero el ayuno, porque existe siempre el riesgo de vómito, tanto para la anestesia general, como para la regional. En la anestesia local el ayuno se recomienda por si existe la posibilidad de tener que dormirlo o por una posible reacción a los medicamentos que pueda hacer necesario reanimar al paciente.

 

El vómito, aparte de ser una experiencia desagradable, tiene el riesgo de que la persona afectada lo aspire y se vaya a los pulmones, lo cual es una situación gravísima, de alta mortalidad, pero evitable con el ayuno. Por esto, una persona que no llega con el ayuno adecuado, no puede recibir anestesia.

 

Otra recomendación es que si la persona está tomando algún medicamento por una patología de base, lo ideal es no suspenderlos, salvo algunos que están enumerados en una lista de medicamentos que deben ser suspendidos antes de operarse, lo que será informado por su cirujano y por su Anestesista en la Consulta de Preanestesia, por lo que es fundamental que el paciente le diga a su médico los medicamentos que esté tomando.

 

¿Cuáles son las pautas de ayuno?

 

El ayuno es importante ya que el contenido gástrico podría regurgitarse hacia la faringe y de allí pasar a los pulmones, pudiendo producir un evento catastrófico conocido como Broncoaspiración de Contenido Gástrico, el cual se caracteriza por una neumonía, probable desarrollo de infección, que puede llevar a la muerte.

 

Siga las instrucciones que le haga el Anestesiólogo en la Consulta de Preanestesia.

 

¿Cuáles son las pruebas más comunes que se piden antes de una operación?

 

Hay exámenes preoperatorios de rutina que se hacen para evaluar si el paciente tiene alguna patología importante, muchas veces desconocida: se pide la glucemia (para ver si hay diabetes), un examen de tiempo de coagulación (importante para el equipo quirúrgico, porque no puede haber problemas de coagulación), un hemograma (para ver que no existan signos de infección o algún tipo de anemia especial), y algunos análisis simples para evaluar función renal y hepática. En pacientes adultos se solicita además un electrocardiograma y generalmente una radiografía de tórax.

 

En algunos casos se piden exámenes específicos, lo que va a depender de las otras enfermedades que tenga el paciente.

 

¿Podría morir durante la operación?

 

Sí. Un acto anestésico-quirúrgico conlleva riesgos tanto desde el punto de vista anestésico como quirúrgico. Ninguna cirugía es inocua. Todas, absolutamente todas, conllevan riesgos que pueden llevar a la muerte. Recuerde que hay una máxima en Anestesia: "Puede haber cirugías menores, pero NUNCA hay anestesias menores". Es por ello que la persona que se va a someter a una cirugía debe hablar con su anestesiólogo y con su cirujano acerca de ese y los demás riesgos.

 

Para su información adicionamos datos con la mortalidad anestésica según la ASA:

 

  • ASA I: MORTALIDAD 1: 10.000
  • ASA II: MORTALIDAD 1: 10.000
  • ASA III: MORTALIDAD 1: 347
  • ASA IV: MORTALIDAD 1: 134
  • ASA V: MORTALIDAD 1: 64

( E ) EMERGENCIA DUPLICA EL RIESGO

 

¿Puedo despertar durante la cirugía?

 

No. La monitorización actualmente disponible permite llevar a la persona a un plano profundo adecuado de anestesia que facilita la realización exitosa de la cirugía. Anestesia etimológicamente significa "sin sensaciones", es decir, los objetivos de la anestesia son inconsciencia, amnesia, ausencia de dolor, relajación muscular y homeostasis adecuada. Sin embargo, hay personas que pueden escuchar durante toda la cirugía. Afortunadamente son excepcionales estos casos y el anestesiólogo cuenta con medicamentos que fácilmente permiten obviar tal situación.

 

¿Qué me hacen al llegar al quirófano?

 

Al llegar al quirófano verifican su identificación, qué tipo de procedimiento le van a realizar, luego lo trasladan a la mesa de operaciones. Su anestesiólogo inserta un catéter en una vena periférica adecuada (si no la traía de la habitación) para aplicar los medicamentos necesarios e infundir líquidos según sus requerimientos y transfundir sangre si lo necesitara. Lo monitorizan con los aparatos para vigilar sus signos vitales; los mínimos son: Electrocardiograma, Presión Arterial No Invasiva, Oximetría de Pulso.

 

Se inicia el proceso de inducción de la anestesia y, si le aplican anestesia general, se puede hacer la Intubación Orotraqueal, y posteriormente la conexión a la máquina de anestesia para ayudarle a respirar, o bien se pueden colocar otros dispositivos de tipo mascarilla sobre la cara o dentro de la boca con el mismo fin. El Anestesiólogo decidirá el mejor en cada caso.

 

Si le administran Anestesia Regional o local, el Anestesiólogo realiza el procedimiento y espera que el anestésico local haga su efecto. En el entretanto los cirujanos se lavan, colocan la ropa estéril, proceden a lavar la zona y a colocarle la lencería estéril necesaria, dejando al descubierto la zona a operar. Durante todo este tiempo y la duración de la cirugía, el médico Anestesiólogo es quien permanece en estrecho contacto con usted, asegurándose que todo está bien, vigilando sus constantes vitales, controlando los monitores, sintiendo su pulso, oyendo su corazón, controlando su calor corporal, viendo su respiración, y administrando la medicación que necesite.

 

¿Después de operado adónde voy?

 

Después de realizada la cirugía se invierte el proceso, se va llevando a la persona a la recuperación paulatina de su conciencia, es lo que se llama el "despertar". Una vez recupera los reflejos y puede respirar por sí solo, usted es trasladado a la Sala de Despertar. Allí hay personal de enfermería cualificado para vigilar que su regreso al estado consciente sea estable y plenamente satisfactorio, supervisados por un médico anestesiólogo responsable de dicha sección.

 

En ocasiones, dada la gravedad de la cirugía realizada y la situación clínica de la persona, puede ser necesario que su recuperación se realice en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) o una Unidad de Recuperación Postoperatoria (URP), en donde la vigilancia es estrechísima durante las 24 horas del día. La diferencia entre ambas unidades estriba exclusivamente en que la primera está a cargo de médicos intensivistas y la segunda a cargo de médicos anestesiólogos.

 

Si su cirugía es ambulatoria, pasará dos o tres horas en la Sala de Adaptacion al Medio y será dado de alta (enviado a casa) si no presenta ninguna complicación, acompañado de una persona responsable. Si su cirugía necesita de hospitalización será enviado a su habitación una vez cumplidos los requisitos de Sala de Despertar.

 

¿Sentiré mucho dolor?

 

La medicina debe su razón de ser a la existencia del dolor. Ello es particularmente cierto para la Anestesiología, que nace para que se pueda operar sin dolor. Hipócrates planteó que aliviar el dolor es arte de los dioses: "Anaesthesia Deorum Ars". Es responsabilidad primordial del anestesiólogo que a Usted la cirugía no le duela y se recupere de la anestesia libre de dolor. Muchos médicos y cirujanos plantean que una cirugía necesariamente tiene que doler. El anestesiólogo es el responsable de que usted esté libre de dolor durante y después de la cirugía y desde antes de iniciar la cirugía debe empezar a manejar el dolor que ella produce. Hay varios esquemas para ello y su Anestesiólogo decidirá conjuntamente con Usted cuál es el mejor de acuerdo con su caso clínico.

 

¿La anestesia es peligrosa?

 

Toda anestesia implica un riesgo pero, si es manejada por un anestesiólogo entrenado el peligro disminuye considerablemente.

 

¿Qué tipos de anestesia existen?

 

Se pueden dividir en tres grupos:

 

  • Anestesia general, en que la persona se queda dormida.
  • Anestesia regional, dentro de las cuales están la raquídea, la epidural, la de troncos nerviosos. Con ella se anestesian grandes regiones del cuerpo como las piernas, un brazo o un pie.
  • Anestesia local, en la cual se infiltra anestesia solamente en la zona que será intervenida.

 

¿Es dolorosa la aplicación de anestesia Epidural o Raquídea?

 

Para nada. La técnica es muy cuidadosa, se pone un pequeño habón de anestesia local en la piel, porque, por naturaleza, la piel es el órgano más sensible que tenemos en el cuerpo, y sobre esa zona se realiza la punción para la anestesia raquídea o epidural, por lo que no debiera doler. De hecho, si durante la inyección el paciente acusa dolor, el paciente avisa, se retira la aguja y se pone más anestesia local si es preciso.

 

¿Es necesario pinchar una vena para anestesiar, o se puede hacer solo con gas y sin pinchazo?

 

Para anestesiar a alguien se requiere una vía venosa, lo que pasa es que hay gente que no quiere ser pinchada, por lo que se le da la opción de que inhalen un gas anestésico para que se duerman y una vez dormidos se les pincha, pero en todos los casos hay que tener una vena disponible. Esto es especialmente así en el caso de la anestesia en niños. En adultos es muy, muy excepcional.

 

¿Qué pasa si un paciente pide anestesia general cuando en realidad se puede operar con anestesia regional?

 

La gran mayoría de los pacientes no le tiene miedo a la operación, si no a la anestesia, porque sienten que con la operación está en juego la zona que le van a operar, pero que con el anestesista está en juego su vida. Ante eso se explican todas las ventajas que tiene una anestesia regional, en el caso en que no sea necesaria una general, como el hecho de que, en manos de un anestesiólogo experimentado, el riesgo es menor. Después de la explicación, la gran mayoría de los pacientes aceptan la anestesia regional. Durante el transcurso de la cirugía pueden estar totalmente dormidos con un sedante.

 

¿Existen riesgos para las mujeres embarazadas?

 

Con la anestesia regional, el riesgo para el feto es menor y depende del momento del embarazo. En la anestesia general la mujer embarazada es más difícil de manejar, porque por razones de la fisiología del embarazo retiene líquido y se hinchan las mucosas, entre las que están las de la vía aérea, entonces puede ser más difícil intubarla. Además es riesgoso para el feto, ya que también se duerme con la anestesia general, por lo que en embarazadas se recomienda una anestesia regional.

 

Por otra parte en el primer trimestre del embarazo hay que tener cuidado, además de no administrar medicamentos que puedan causar trastornos en el desarrollo embrionario. Después de ese período, cuando ya se completó la formación del embrión y comienza a ser feto, las posibilidades de afectar el desarrollo del feto por los medicamentos anestésicos son mínimas.

 

¿Qué precauciones se deben tomar con personas de la tercera edad?

 

El adulto mayor requiere menos dosis de todo, porque son personas con un metabolismo más lento, tienen una menor cantidad de agua corporal y de receptores celulares. Además, casi todos, salvo excepciones, tienen asociadas otras patologías y están recibiendo medicamentos que pueden interactuar negativamente con la anestesia. Por ello, es importante que el médico anestesiólogo sepa de todos los medicamentos que toma su paciente.

 

¿Qué precauciones se deben tomar con los niños?

 

Con los niños hay que tomar precauciones especiales, en primer lugar con el entorno psicológico: para ellos, el miedo de entrar a operarse es tremendo e incontrolable y la separación física de sus padres al entrar a quirófano no la aceptan. Por ello, recomendamos a los padres que acompañen a su pequeño hasta el área quirúrgica y hablen con el anestesiólogo, para que el niño los vea y los sienta cerca siempre.

 

En cuanto a lo fisiológico, son muy buenos para vomitar, cualquier cosa les provoca arcadas. También son bastante secretores, se llenan rápidamente de saliva y mucosidades en la vía aérea. Al ser más pequeños se requiere una mayor pericia para, por ejemplo, intubarlos o pincharles una vena.

 

Al contrario de lo que ocurre con los adultos mayores, ellos requieren proporcionalmente más dosis por kilo de peso que los adultos. Habitualmente los niños requieren un anestesiólogo muy experimentado.

 

¿Puede generar parálisis una anestesia raquídea?

 

Es un temor que la mayoría de los pacientes plantea, la verdad es que una anestesia raquídea es bastante segura, si es bien administrada por un especialista, con la medicación adecuada y en el lugar adecuado, no debería quedar paralítico el paciente. Eso sí, se produce transitoriamente mientras dura la anestesia, una parálisis por efecto de los fármacos que se administran, pero es absolutamente predecible y reversible. El efecto de la anestesia raquídea es de entre una y tres horas.

 

¿Cuáles son las recomendaciones más comunes que se hacen para después de la anestesia?

 

Las recomendaciones son diferentes para cada tipo de anestesia. En la local no hay indicaciones especiales. Si no se han utilizado sedantes, el paciente puede comer de todo casi de inmediato al salir del hospital.

 

En la raquídea y en la epidural, además de la precaución de no comer en las primeras seis horas, la persona debe tener una lenta reincorporación a la posición vertical, porque también están adormecidas las fibras que enervan los vasos sanguíneos, por lo que levantarse bruscamente puede provocar una bajada de presión y desmayos.

 

Con la anestesia general hay más riesgos de náuseas, de vómitos, por lo que hay que estar con el estómago absolutamente vacío y se demora más el tiempo de recuperación de la persona.

 

¿Con anestesia raquídea existen contraindicaciones de ingerir algún alimento o realizar alguna actividad en el post operatorio?

 

Una vez que se coloca la anestesia raquídea, el medicamento tiene un efecto de tres horas. Tras eso, se empiezan a despertar las piernas. Los órganos que están adormecidos, que es en el caso de la raquídea, habitualmente son todos aquellos que están desde el ombligo hacia abajo, eso incluye el intestino, el cual se reactiva como seis horas después, por lo tanto en esas primeras seis horas, mientras el intestino está paralizado, el alimento que ingiera la persona no va a seguir avanzando por el tubo digestivo, porque no está funcionando, entonces va a quedar retenido en el estómago y una vez que se recupere el efecto de la anestesia, la persona va a vomitar. Por eso es preferible que en las primeras seis horas después de colocar la inyección no ingiera nada.

 

En cuanto a la actividad, se recomienda reposo en cama, acostado o sentado, entre seis y ocho horas, después de lo cual podría levantarse, siempre y cuando, según la cirugía realizada, su cirujano lo autorice.

 

¿Después de la anestesia la persona debe quedar acostada todo el día sin almohada?

 

La verdad es que no. La recomendación de ello era para evitar el dolor de cabeza post anestesia raquídea. Antiguamente, cuando existía el riesgo del dolor de cabeza, se recomendaban 24 horas sin almohada. Después se descubrió que la causa del dolor de cabeza era el tamaño de las agujas utilizadas para la anestesia. Pero, actualmente, se usan agujas tan finitas que las personas después de ser operadas pueden sentarse y no quedan con dolor de cabeza.

 

Incluso hay muchos pacientes que se operan de forma ambulatoria y después de seis u ocho horas pueden irse y lo hacen caminando.

 

¿Después de la anestesia raquídea el paciente queda con dolor de cabeza?

 

Ese es un mito que heredamos de las antiguas prácticas, cuando surgieron las primeras anestesias raquídeas. Entonces se usaban agujas bastante gruesas. Al puncionar la duramadre, que es la membrana que envuelve la médula, quedaba un orificio a través del cual se perdía líquido cefalorraquídeo y eso era la causa del dolor de cabeza, la disminución de presión adentro del cráneo por la pérdida del líquido cefalorraquídeo, que se recuperaba después de varios días ingiriendo bastante líquido.

 

En todo caso, la posibilidad de quedar con dolor de cabeza siempre existe, aunque eso ha disminuido muchísimo con las nuevas agujas, que son muy finas y no rompen la duramadre, si no que separa las fibras y, una vez que se retira la aguja las fibras se vuelven a juntar.

 

¿En qué consiste exactamente la epidural?

 

Es una anestesia raquídea especializada que no perfora la duramadre sino que permite inyectar el anestésico a su alrededor. Se utilizan agujas más gruesas que las raquídeas para poder introducir un catéter en su interior y hacer que la anestesia dure todo el tiempo que sea necesario. Se utiliza para anestesia pero también para controlar el dolor después de la cirugía.

 

Por ser agujas más gruesas, si se produce perforación accidental de la duramadre, puede originar con más probabilidad dolor de cabeza, que tiene, no obstante, un tratamiento específico.

 

La anestesia epidural también se utiliza para calmar el dolor de la mujer durante el parto. Solo la parte inferior queda insensibilizada. La anestesia es inyectada entre dos vértebras lumbares por medio de un catéter, un tubito delgado por el que será más fácil volver a inyectar si es necesario sin tener que volver a pinchar.

 

¿Cuándo se debe consultar a un anestesista?

 

La consulta se realiza al final del embarazo, en el último trimestre, cuando decides si quieres utilizar o no la anestesia epidural. El objetivo de la consulta es asegurar que no existe ninguna contraindicación en caso de tener que utilizar la anestesia epidural o general. Se le prescribirá también un análisis de sangre poco antes del parto. Será la matrona, en el parto normal, o el ginecólogo, en el parto de riesgo, quien podrá ponerle en contacto con el anestesiólogo si lo consideran conveniente.

 

¿En qué momento se pone la anestesia epidural?

 

Cuando el parto esté iniciado según la matrona o el ginecólogo responsable. La epidural no debe ponerse demasiado tarde porque entonces no tendría tiempo de actuar y, por lo tanto, no sería eficaz. Generalmente se inyecta cuando la dilatación del cuello del útero está entre los 3 y 8 cm. de dilatación, con contracciones de parto. También depende de la velocidad del parto.

 

¿Cómo se inyecta la epidural?

 

El anestesiólogo le examinará y comprobará que no tiene contraindicaciones. Acostada de lado o sentada deberá estar de espaldas a él. Primero desinfectará y luego anestesiará la zona. Luego introducirá la aguja entre las dos vértebras lumbares e introducirá el catéter a su través. Colocará algunos apósitos para mantenerlo sujeto y limpio e iniciará el tratamiento.

 

¿La epidural es dolorosa?

 

Teóricamente no. Sin embargo puede que, al ver la aguja de 10 cm, se ponga nerviosa y entonces se sienta molesta. Tenga en cuenta que, en el momento que se pone la anestesia, se pueden sentir pequeños “calambres” en las piernas o en la espalda.

 

¿Cuándo desaparece el dolor de las contracciones una vez puesta la epidural?

 

La epidural actúa unos 10-15 minutos después de inyectarla y dura todo lo que dure el parto mediante un sistema que permite que la paciente, o un sistema externo, le administre pequeñas dosis de anestésico a través del catéter.

 

¿La epidural tiene contraindicaciones?

 

Antes del parto se consideran como contraindicaciones las infecciones de la piel en la región lumbar, los trastornos en la coagulación sanguínea… Durante el parto, las contraindicaciones más importantes que el anestesiólogo tendrá en cuenta serán la fiebre, una hemorragia o los cambios en la tensión.

 

¿La epidural siempre funciona?

 

A veces la epidural no produce el efecto deseado. Puede que deje insensible una zona del cuerpo y la otra no. Esto se debe a que el catéter está mal colocado o la dosis no es suficiente. El anestesiólogo tendrá que revisarla y solucionar el problema.

 

¿La epidural es peligrosa?

 

No hay ningún riesgo para el bebé, se trata de una anestesia local que apenas alcanza a la placenta. Sin embargo, una dosis alta de anestesia, puede bajar la tensión de la madre y, a través de eso, afectar al ritmo cardiaco del bebé.

 

La mamá podrá encontrarse con algunos malestares como mareos, dolor de cabeza, dolor de espalda, dificultad para orinar…

 

¿La anestesia epidural afecta al ritmo del parto?

 

Mínimamente si se inicia en el momento justo, si la técnica es adecuada y se administran la dosis precisa de anestésicos.