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UGC Radiofísica Sevilla - Preguntas frecuentes

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¿Qué son las radiaciones ionizantes?

 

Es difícil dar una respuesta sencilla y a la vez exacta de lo que son las radiaciones ionizantes. Trataremos de dar una idea aproximada y por similitud. No es fácil dar una respuesta acerca la naturaleza de la luz, sea natural o artificial, sin embargo, todos estamos familiarizados con la luz, también estamos relativamente familiarizados con la luz ultravioleta (rayos UVA que producen el bronceado de la piel), los rayos infrarrojos (que producen calor) e incluso las ondas de radar, o las ondas de radio (que se utilizan en telefonía y comunicaciones). Todas estas radiaciones son ondas de campo electromagnético que solo se diferencian en la energía que transportan, que a su vez depende de su frecuencia. Pues bien, las radiaciones ionizantes más utilizadas en medicina (rayos X y rayos gamma), son campos electromagnéticos como los anteriores, pero que poseen una mayor capacidad energética. Esta mayor capacidad energética hace que sus efectos sobre los seres vivos sean potencialmente peligrosos.

 

Las radiaciones ionizantes comparten propiedades con los demás tipos de ondas electromagnéticas: se transmiten en línea recta, son capaces de propagarse en el vacío (como lo hace por ejemplo la luz del sol), y su velocidad en este medio es la misma para todas ellas (300000 Km./segundo). Hay otra característica común y es que tanto las radiaciones ionizantes como las no ionizantes se producen de forma natural (por ejemplo, las estrellas emiten luz visible, ultravioleta, infrarroja, ondas de radar, y radiación gamma), pero también se producen de forma artificial. Hace miles de años que el hombre aprendió a encender fuego (que produce luz visible y radiación infrarroja). Más recientemente ha descubierto la forma de producir rayos ultravioleta, RX, y otras radiaciones ionizantes.

 

Como hemos dicho las radiaciones ionizantes más utilizadas en medicina son los RX y los rayos gamma. Existen otros tipos de radiaciones ionizantes que son: la radiación beta, constituida por haces de electrones, y que también se utiliza (aunque menos) en medicina; y la radiación alfa, constituida por haces de núcleos de helio, y que no se utiliza en medicina.

 

¿Cuál es el riesgo de exposición a la radiación?

 

La exposición a la radiación puede producir una serie de efectos nocivos como anemia, aumento de la incidencia de cáncer (principalmente leucemia), o malformaciones en la descendencia. Si las dosis de radiación recibidas son pequeñas (parecidas a las ambientales, o no mucho mayores) el riesgo de que aparezcan estos efectos es pequeño, y su aparición suele ser diferida (algunos o muchos años más tarde). Estos efectos se denominan como efectos aleatorios. Si las dosis recibidas son importantes, a nivel local se puede producir depilación, o eritema, y si afectan a todo el organismo, pueden llegar a producir la muerte o trastornos muy graves. A estos efectos se les llama determinísticos.

 

Los efectos aleatorios se cuantifican por la probabilidad de aumento de la aparición de cáncer. Naturalmente cuanto mayor sea la dosis recibida mayor es esta probabilidad. Las estimaciones más recientes realizadas por la Comisión Internacional de Protección Radiológica (publicaciones 60 y 103) y asumidas por otras muchas instituciones de reconocida solvencia en este campo, establecen que la probabilidad de muerte por cáncer inducido por radiación para una dosis recibida de 1 mSv a cuerpo completo, es de 0,6 casos por cada 10000 personas. Se admite que para estos niveles de dosis existe proporcionalidad dosis-efecto, y por tanto, para una dosis de 10 mSv el factor de probabilidad seria de 6 casos entre 10000 (al multiplicar por 10 la dosis, se multiplica por 10 el efecto).

 

Más información en el capítulo 3.2 (“Radiactividad ambiental. Radiactividad artificial”) del Manual de Protección Radiológica (que se puede descargar en esta misma página web).

 

¿Cuáles son los límites legales de dosis?

 

  • Para el público en general, los límites de dosis son de 1mSv/año para irradiación completa de todo el organismo con radiación penetrante.
  • Para profesionalmente expuestos a radiación los límites principales son de 50 mSv/año natural para irradiación completa de todo el organismo con radiación penetrante. Pero con la limitación adicional de que no se puede superar el valor de 100 mSv en un quinquenio.
  • 500 mSv/año natural para irradiación que afecte solo a la piel (radiación no penetrante). El mismo valor para irradiación de manos, antebrazos, o tobillos (con radiación penetrante o no penetrante)
  • 1 mSv a lo largo de todo el embarazo para el embrión o feto, en el caso de mujeres embarazadas

 

Existen otros límites para irradiación del cristalino, aprendices, o, estudiantes, etc. Puede encontrar más información en los siguientes capítulos del Manual de Protección Radiológica, que se puede descargar en esta misma página web y que encontrará en los siguientes apartados:

 

  • 3.4 Otros conceptos de interés (ver lo relativo a dosis superficial y dosis profunda).
  • 4.3 Límites de dosis. Exposición ocupacional.
  • 4.3.1.1 Definiciones.
  • 4.3.1.3 Límites específicos.
  • 4.3.1.4 Límites especiales
  • 4.3.1.5 Clasificación y vigilancia de zonas (ver lo relativo a dosímetros de solapa, manos y abdomen).

 

¿Quién es, y quién no es “personal expuesto a radiaciones”?

 

Enumeramos algunas situaciones o actividades que son típicas de personal profesionalmente expuesto a radiaciones:

 

  • En servicios de Radiodiagnóstico: Trabajo frecuente en el interior de las salas en situación de irradiación, ya se trate de escopia o de disparo.
  • Trabajo en el interior de las salas de exploración de pacientes o de preparación de radiofármacos, en servicios de Medicina Nuclear.
  • Trabajos que impliquen la entrada frecuente en el interior de las salas de tratamiento en Radioterapia.
  • Participar habitualmente en la asistencia a pacientes tratados con iodo radiactivo.
  • Participar, frecuentemente, en operaciones que impliquen el uso de aparatos portátiles de RX. En estos casos, la clasificación radiológica de las personas, y la asignación de dosímetro, se decidirá
  • dependiendo de la frecuencia de las operaciones y de las técnicas radiológicas usadas.

 

Por el contrario, estas otras que enumeramos a continuación, por si solas, no son identificables como propias de personal expuesto a radiaciones:

 

  • Trabajar en servicios o unidades en que no se usen o manipulen fuentes o aparatos productores de radiación.
  • Efectuar reparaciones: albañilería, pintado, electricidad, fontanería, etc., en servicios o salas radiológicas.
  • Radioterapia, Medicina Nuclear, almacén de residuos, laboratorios radiactivos). Algunas operaciones de este tipo en Medicina Nuclear, almacén de residuos o laboratorios, pueden requerir precauciones elementales como uso de guantes o cubrecalzado, sin que esto implique que esa persona tenga el carácter de profesionalmente expuesta a radiaciones.
  • Transportar paquetes con fuentes radiactivas hacia, desde, o en el almacén general (son de circulación autorizada en estaciones, aeropuertos, etc.).
  • Conducir pacientes al interior de salas de RX, o al interior de la sala de acelerador lineal (no existe radiación cuando no están funcionando los equipos).
  • Participar en operaciones en el interior del almacén de residuos radiactivos (son eventuales por naturaleza).
  • Trabajo en zonas de hospitalización, en presencia de pacientes que hayan sido inyectados para su estudio en Medicina Nuclear.
  • (En servicios de Radiodiagnóstico). Trabajo en el exterior de las salas de irradiación (archivos, salas de informes, maquinas de revelado, ecografía etc.)
  • (En servicios de Radiodiagnóstico). Operación de aparatos de RX desde el exterior de las salas; entrada a las salas de RX para la preparación del enfermo, cuando no se está produciendo irradiación. Esto excluye, naturalmente y entre otras situaciones, la sujeción de pacientes durante el estudio.
  • Trabajo en el exterior de las salas de exploración de pacientes o de preparación de radiofármacos, en servicios de Medicina Nuclear (archivos, salas de informes, etc.).
  • Trabajar en el exterior de las salas de tratamiento en Radioterapia (consultas, archivos, etc.).

 

¿Necesito un dosímetro de radiación en mi trabajo?

 

Solo necesitan dosímetro aquellos trabajadores que están catalogados como “trabajadores profesionalmente expuestos” (TPE). La condición de TPE esta definida legalmente como aquella persona que por causa de su trabajo, puede recibir dosis de radiación superiores a los límites de dosis establecidos para el público. Incluso dentro de los trabajadores profesionalmente expuestos se establecen dos categorías: la A de mayor riesgo, y la B de menor riesgo. Si una persona es TPE tipo B y se cumplen ciertas condiciones de trabajo, tampoco es imprescindible el dosímetro personal. Evaluar todo esto requiere un criterio profesional y es una de las funciones asignadas a los servicios de Radiofísica.

 

Más información en los siguientes capítulos del Manual de Protección Radiológica (que se puede descargar en esta misma página web):

 

  • 4.3 Límites de dosis. Exposición ocupacional.
  • 4.3.1.1 Definiciones.
  • 4.3.1.2 Personal expuesto y personal no expuesto en el ámbito sanitario.

 

¿Necesito un dosímetro de muñeca?

 

De acuerdo con el criterio sustentado por el Centro Nacional de Dosimetría, Institución de la Seguridad Social autorizada, entre otras funciones, para efectuar la lectura de los dosímetros personales, los dosímetros de muñeca o manos deben usarse por aquellas personas que por razón de su trabajo, puedan recibir dosis en estas zonas del cuerpo superiores a la décima parte de los límites de dosis, es decir superiores a 50 mSv/año.

 

Es frecuente que esta situación se de en trabajadores expuestos a radiación tipo A, y es raro que se de en trabajadores expuestos a radiación tipo B. Evaluar todo esto requiere un criterio profesional y es una de las funciones asignadas a los servicios de Radiofísica.

 

Más información en los siguientes capítulos del Manual de Protección Radiológica, que se puede descargar en esta misma página web:

 

  • 4.3 Límites de dosis. Exposición ocupacional.
  • 4.3.1.1 Definiciones.
  • 4.3.1.3 Límites específicos.
  • 4.3.1.5 Clasificación y vigilancia de zonas (ver lo relativo a dosímetros de solapa, manos y abdomen).

 

¿Cómo se debe usar el dosímetro personal de radiación?

 

En el uso del dosímetro personal de radiación, se deben tener en cuenta las siguientes normas:

 

  • Solo debe usarse por la persona a la que se ha asignado.
  • Debe colocarse en la zona apropiada del cuerpo: si se trata de un dosímetro “de solapa”, se colocará en la zona del tronco, pecho o abdomen; si se trata de un dosímetro “de muñeca”, se colocará en la muñeca, mano o antebrazo; si se trata de un dosímetro “de abdomen”, para embarazadas, se colocará en la zona abdominal.
  • Debe usarse siempre que se esté trabajando en situación de posible exposición a la radiación.
  • No debe usarse si el interesado se somete a una exploración médica con radiaciones, o a cualquier otra fuente de radiación que no sea de carácter laboral.
  • No debe llevarse fuera del centro de trabajo, por ejemplo a casa.
  • Si se utiliza delantal plomado, el dosímetro de solapa debe colocarse siempre debajo del delantal.
  • Debe cuidarse de no dejar el dosímetro en algún lugar en que pueda sufrir exposición a la radiación, sin que lo esté la persona que lo porta, por ejemplo, dentro de una sala de RX.
  • Debe cuidarse de no perderlo, no golpearlo ni dejarlo expuesto a estufas u otras fuentes de calor.
  • Si el interesado trabaja expuesto a radiaciones en dos centros de trabajo distintos, debe usar un dosímetro distinto para cada centro de trabajo, y comunicar su situación al responsable de protección radiológica de cada centro.
  • El dosímetro debe renovarse mensualmente para su lectura. Acerca de la importancia de esta cuestión, puede verse la pregunta: ¿Qué son las dosis administrativas?

 

¿Qué son las dosis administrativas?

 

Los dosímetros deben ser recambiados mensualmente para permitir la lectura de la dosis acumulada a lo largo de cada mes. En las Instituciones de la Seguridad Social, esto lo realiza de manera centralizada, un organismo ubicado en Valencia, que es el Centro Nacional de Dosimetría. Es frecuente que los usuarios olviden la renovación del dosímetro, a veces durante muchos meses, o que lo pierdan, con lo cual se plantea el problema de qué dosis asignar a esa persona en esos meses.

 

Pues bien, cuando hay pérdida de información dosimétrica, el Consejo de Seguridad Nuclear obliga a que se asigne a esa persona, una dosis “administrativa” aproximada a la fracción mensual del límite anual de dosis, concretamente 2 mSv de dosis profunda y 40 mSv de dosis superficial. Estas dosis administrativas son una autentica perturbación en el historial dosimétrico de la persona, ya que presentan valores altos pero irreales, producen alarma en los afectados y obligan a un proceso de corrección engorroso pero necesario. Hay que enviar un informe al Centro Nacional de Dosimetría, firmado por el interesado y por el Jefe de Protección Radiológica, para que esa dosis sea sustituida por un valor más realista.

 

Por todo lo anterior, a lo que se debe añadir el valor económico del dosímetro y de todo el sistema organizado para su lectura periódica, que resulta desaprovechado, la disciplina en la renovación y cuidado del dosímetro resulta de gran importancia.

 

¿Qué es dosis profunda y dosis superficial?

 

Distintas radiaciones presentan distinta capacidad de penetración en el organismo. Algunas de ellas solo afectan a algunos milímetros por debajo de la piel, mientras que otras pueden alcanzar órganos o tejidos situados varios centímetros en el interior del organismo. Se habla de radiaciones penetrantes y de radiaciones poco penetrantes.

 

Los límites de dosis discriminan este carácter, así como el grado de exposición del organismo. Existen límites distintos para exposición de todo el organismo a una radiación penetrante, y otros límites, 10 veces más altos, para exposición del organismo a radiación poco penetrante, o para exposición de partes menos importantes del organismo, manos, pies, brazos y antebrazos.

 

Los dosímetros personales, permiten medir separadamente la dosis recibida por el dosímetro que correspondía a una radiación penetrante y la que correspondía a una radiación poco penetrante. La primera se informa como dosis profunda, porque puede haber alcanzado órganos internos del portador del dosímetro y la segunda como dosis superficial, solo ha tenido efecto sobre la piel.

 

Más información en los siguientes capítulos del Manual de Protección Radiológica (que se puede descargar en esta misma página web):

 

  • 4.3 Otros conceptos de interés.
  • 4.3.1.3 Límites específicos
  • 4.3.1.4 Límites especiales
  • 4.3.1.5 Clasificación y vigilancia de zonas (ver lo relativo a dosímetros de solapa, manos y abdomen).

 

¿Puedo usar el dosímetro de un compañero, si no tengo el mío?

 

La lectura de un dosímetro personal de radiación, puede tener repercusiones legales, por lo cual es improcedente que una persona utilice un dosímetro asignado a otra persona.

 

Hay dosímetros llamados “rotatorios”, porque no están asignados a una persona concreta, y cuya finalidad es que la persona que los usa pueda cambiar de un mes a otro, pero deben ser usados por una sola persona dentro de cada mes. Se usan para personas que van a permanecer poco tiempo trabajando en el Centro, o acerca de cuya continuidad en el puesto de trabajo no se tiene seguridad.

 

¿Se puede trabajar sin dosímetro en un servicio de RX?

 

Si el trabajador va a permanecer en el interior de salas de RX en situación de irradiación, o a menos de 2 m. del haz de irradiación de un equipo portátil, es totalmente necesario el uso de dosímetro de radiación.

 

Más del 99% de las personas que trabajan en servicios de RX, reciben dosis inferiores a los límites de dosis para el público, por tanto, están clasificados como trabajadores expuestos tipo B. Estas personas pueden no disponer de dosímetro, si existe una dosimetría de zona adecuada. Está aceptado el criterio de usar como referencia de dosimetría de zona, la dosimetría de otros trabajadores que presenten las mismas condiciones de trabajo. Por esto, si las circunstancias lo exigen, con carácter excepcional, y si el trabajador no va a permanecer en las condiciones de trabajo enumeradas en el párrafo anterior, se puede trabajar sin dosímetro.

 

Más información en los siguientes capítulos del Manual de Protección Radiológica (que se puede descargar en esta misma página web):

 

  • 4.3 Límites de dosis. Exposición ocupacional.
  • 4.3.1.1 Definiciones.
  • 4.3.1.2 Profesionales expuesto y personal no expuesto en el ámbito sanitario.
  • 57 Información a trabajadores eventuales de RX sobre limitaciones en el uso de dosímetros rotatorios.

 

¿Existe riesgo por entrar en una sala de RX?

 

Este riesgo solo existe cuando el equipo de RX está produciendo radiación. Esto solo sucede cuando hay algún paciente en estudio en el interior de la sala o, muy ocasionalmente, cuando se realizan ciertas comprobaciones sobre el equipo. En estos casos las puertas de la sala deben estar cerradas, encenderse una luz roja de advertencia, y el operador no debe permitir la entrada de nadie no autorizado. Fuera de estas situaciones, aunque sea inmediatamente antes o después de usar el equipo, no hay ningún tipo de peligro, y no queda ningún tipo de radiación residual ni de contaminación en la sala, por lo cual, operaciones como acompañar o introducir pacientes en la sala, realizar cualquier tipo de reparación o de limpieza en la misma, etc., son totalmente inofensivas desde el punto de vista radiológico.

 

¿Puede haber contaminación radiactiva en una sala de RX?

 

El funcionamiento de un equipo de RX no produce ningún tipo de contaminación radiactiva en la atmósfera de la sala, ni en las paredes u objetos, sobre los que pueda incidir el haz de RX. Cualquier comida o bebida que eventualmente pueda haber quedado en el interior de la sala, puede consumirse sin ningún problema. Tampoco hay problema de contaminación en las tuberías de agua, aunque estas discurran por las proximidades o por el interior de la sala de RX.

 

¿Cuáles son los niveles de radiación ambiental?

 

Existen diversas fuentes de radiación de origen natural. Esquemáticamente se trata de la radiación cósmica que procede de las estrellas, los elementos radiactivos que están presentes en muy pequeñas cantidades en el aire, el agua, o los alimentos que transitan por nuestro organismo, y la radiación que emana de los componentes radiactivos de la corteza terrestre. Todo esto da lugar a que exista una determinada dosis de radiación ambiental, a la cual no nos podemos sustraer.

 

Los niveles de radiación ambiental son muy variables, dependiendo sobre todo de la geología de la zona, en terrenos volcánicos y graníticos, se suelen presentar los niveles más altos. A nivel mundial, el promedio estimado es de 2.4 mSv por habitante y año. Según datos del Departamento de Física Nuclear de la Universidad Complutense de Madrid, los datos aproximados por habitante y año para algunos países de Europa son: 1.7 mSv para Reino Unido, 3 mSv para Austria, 4.4 mSv para Suiza, algo más de 5 mSv para Francia y España y casi 8 mSv para Finlandia. Según datos de Quindós, Fernández y Soto, Revista Radioprotección nº 2 1993, algunos valores para las regiones españolas son: 1.8 mSv para Valencia y Navarra, 2.7 mSv para Cataluña y Andalucía, 4.9 mSv para Castilla y León, algo más de 6 mSv para Madrid y Extremadura, 6.4 mSv para Canarias y 7.4 mSv para Galicia.

 

Más información en los siguientes capítulos del Manual de Protección Radiológica (que se puede descargar en esta misma página web):

 

  • 3.2 Participar, frecuentemente, en operaciones que impliquen el uso de aparatos portátiles de RX. En estos casos, la clasificación radiológica de las personas, y la asignación de dosímetro, se decidirá dependiendo de la frecuencia de las operaciones y de las técnicas radiológicas usadas.
  • 3.3 Por el contrario, estas otras que enumeramos a continuación, por si solas, no son identificables como propias de personal expuesto a radiaciones.

 

¿Cuánto irradian las pruebas médicas con radiaciones?

 

Las pruebas de diagnóstico médico que utilizan radiaciones, suelen implicar dosis al paciente comparables a los niveles de radiación ambiental. Para medir estas dosis, se pueden utilizar las unidades propias de la Física, el mSv es la más frecuente, o hacerlo comparando con las dosis de radiación ambiental, o también, con la dosis que corresponde a una radiografía de tórax, que es una de las exploraciones que menos irradia al paciente.

 

En la tabla siguiente, (tomada de la publicación “Protección radiológica 118" de la Comisión Europea, aparecen las dosis efectivas típicas, expresadas en mSv, en radiografías de tórax equivalentes y en radiación natural equivalente, para algunas exploraciones con RX o con radioisótopos, medicina nuclear. En esta tabla se ha tomado como referencia de dosis ambiental anual, el valor promedio mundial, 2.4 mSv/persona.

 

Exploración Dosis efectiva (mSv) Nº equival. radiograf. tórax Dosis radiación natural equival.
Tórax PA simple
0.02
1
3 días
Cráneo 0.07 3.5 11 días
Columna lumbar 1.3 65 7 meses
TAC cráneo 2.3 115 1 año
TAC tórax 8 400 3.6 años
TAC abdomen 10 500 4.5 años
Perfusión pulmonar (Tc-99m) 1 50 6 meses
Osea (Tc-99m) 4 200 1.8 años
Cardiaca dinámica (Tc-99m) 6 300 2.7 años

 

¿Hay límites de dosis para los pacientes que se someten a pruebas médicas con radiaciones?

 

Cuando una persona se somete a una prueba médica con radiaciones, se supone que lo hace voluntariamente, es libre de someterse a ella o no, y asímismo, se supone que el posible perjuicio que pueda derivarse de su exposición a la radiación, esta compensado por el beneficio obtenido al someterse a la prueba, habitualmente la obtención de un diagnóstico más preciso. El paciente puede efectuar un balance riesgo-beneficio, y en función del resultado decidir si se efectúa la prueba o no.

 

Por todo ello, los límites de dosis, tanto los del público como los del personal profesional, no se aplican a las dosis recibidas como pacientes de pruebas médicas.

 

¿Es peligroso estar junto a un paciente sometido a radioterapia?

 

Radioterapia significa terapia, es decir, tratamiento para curar o paliar una enfermedad, con radiaciones. En este sentido amplio, se pueden considerar fundamentalmente tres tipos de radioterapia:

 

  • Radioterapia externa con acelerador o, cobalto: se aplica al paciente una radiación desde el exterior de su organismo. El paciente es afectado por la radiación pero en si mismo, no queda contaminado radiactivamente. Ni va a emitir radiación que pueda afectar a otras personas
  • Braquiterapia: se introduce en alguna cavidad del paciente una fuente radiactiva, que después de un tiempo determinado es extraída. Mientras el paciente tiene en su interior la fuente radiactiva, esta puede afectar a personas próximas. No obstante, esta situación se produce de forma controlada, bien recluyendo al paciente en una habitación especial, braquiterapia de baja tasa, o LDR, bien haciendo que la aplicación de la fuente al paciente sea durante tiempos muy cortos, en la braquiterapia de alta tasa, o HDR.
  • Terapia metabólica: se administra al paciente un fármaco radiactivo que se incorpora a su organismo, y hace un efecto sobre un órgano determinado. El caso más frecuente es el tratamiento de algunas patologías de tiroides, mediante iodo 131. El fármaco radiactivo se va eliminando del organismo, pero permanece en su interior, decreciendo su actividad radiactiva un tiempo determinado, que puede ser de hasta un par de semanas.

 

La proximidad de familiares o visitas a pacientes que han sido sometidos o que están incursos en tratamientos de radioterapia externa, no presenta ningún riesgo ni problema.

 

La proximidad de familiares o visitas a pacientes sometidos a braquiterapia, solo presenta riesgos si el paciente tiene la fuente incorporada, modalidad baja tasa. Si un paciente se encuentra en esta situación, la permanencia de familiares o visitas en su proximidad, estará sometida a control y al cumplimiento de ciertas normas. Puede darse el caso de que la fuente implantada al paciente, emita solo radiación poco penetrante. En este caso, no emerge radiación del paciente, y por tanto no son necesarias medidas especiales de protección. Este es el caso de la braquiterapia oftálmica practicada en nuestro hospital.

 

La proximidad a pacientes sometidos a terapia metabólica, presenta riesgos que dependen de la actividad radiactiva administrada al paciente, y del tiempo transcurrido desde que se administró el radiofármaco al paciente. En ciertos casos, el paciente debe permanecer aislado en habitación especial, y en general en todos los casos de terapia metabólica se suministran normas para la permanencia de familiares o visitas en presencia del paciente, tanto si este se encuentra hospitalizado, como si se encuentra en su domicilio.

 

¿¿Es peligroso atender a un paciente hospitalizado sometido a un estudio diagnóstico de medicina nuclear?

 

La atención por parte del personal del hospital a este tipo de pacientes, implica la exposición a dosis que, a lo largo del año, quedan claramente por debajo de los límites de dosis establecidos para el público. No requiere por tanto la catalogación de este personal como “expuesto a radiaciones”, ni el uso de dosímetro u otras medidas especiales de protección radiológica. Este es, por otra parte, el criterio más general que se aplica en todos los hospitales con pacientes de medicina nuclear.

 

Más información en el capítulo 42 de “Información y normas de protección radiológica en la atención a pacientes hospitalizados sometidos a estudios diagnósticos de medicina nuclear” del Manual de Protección Radiológica, que se puede descargar en esta misma página web.