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2. Requerimientos nutricionales en el primer año de vida.
Se admite que la
leche materna
es capaz de
cubrir, por sí sola, las necesidades energéticas hasta los 6 meses de vida, pero a partir de este momento,
podrían establecerse carencias en algunos micronutrientes. Las
leches de inicio
deben asemejarse todo
lo posible a la leche de la mujer.
a. Requerimientos hídricos.
El lactante necesita, por kg de peso, más agua que el adulto. Las necesidades
diarias son de aproximadamente
150 ml/kg/día
. Los requerimientos de agua vienen determinados en
función de:
-
Crecimiento
-
Pérdidas por la piel y los pulmones (hasta 2/3 de los requerimientos hídricos)
-
Pérdidas fecales y pérdidas urinarias
b. Energía
. Las necesidades energéticas del lactante son muy elevadas,
inversamente proporcionadas a
la edad del niño
y varían con la velocidad de crecimiento. Las necesidades de mantenimiento incluyen
el metabolismo basal, excretas y acción dinámico específica de los alimentos. Ajuste de energía
aconsejada:
-
6 primeros meses: 108 kcal/kg/día
-
6-12 meses: 96 kcal/kg/día
c.
La
proporción de energía suministrada por los macronutrientes
debe ser similar a la aportada por la
leche humana.
-
Grasas: 50-54%
-
Hidratos de carbono: 36-40%
-
Proteínas: 7-10%
d. Proteinas
-
2,2 g/kg/día durante el primer semestre
-
1,6 g/kg/día durante el segundo semestre
-
Las fuentes de aporte proteico serán como siempre la leche materna o en su defecto la fórmula de
inicio y posteriormente la fórmula de continuación y la alimentación complementaria.
e. Grasas
. La ESPGHAN recomienda un aporte de 4-6 g/100ml de fórmula (40-55% de las calorías totales).
1)
Ácido linoleico
. Se recomienda una relación ácido linoleico / linolénico 10/1, como en la leche
materna. El ácido linoleico aportará así del 4,5 al 10,8% del aporte energético total.
2)
Ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (ω6 y ω3)
. No deben exceder del 1-2%
respectivamente del total de ácidos grasos de las fórmulas. Funciones estructurales y funcionales
por estar presentes en los fosfolípidos de membrana y son precursores de los eicosanoides.
•
Ácido docosahexaenoico (DHA).
Interviene en la estructura cerebral y retiniana.
•
Ácido eicosapentainoico (ω3)
, presente en aceites de pescado, presente en pequeña
concentración en lípidos cerebrales del lactante. Un aporte excesivo puede tener efectos
adversos sobre el metabolismo de las prostaglandinas y sobre la agregación plaquetaria.
3)
Triglicéridos de cadena media
. Se incorporan a las fórmulas con el objetivo de
aumentar el
coeficiente de absorción de lípidos
. La cantidad incorporada a la fórmula no debe superar el 40% de
la grasa total para evitar el riesgo de cetoacidosis.
f. Hidratos de carbono
. Son importantes como aporte energético. La
lactosa
es el disacárido
predominantemente sintetizado en la glándula mamaria. Proporciona el doble de la energía
que la glucosa sin elevar la osmolaridad y es fuente de
galactosa
, necesaria para la formación de
galactocerebrósidos
. Cantidad aconsejada en fórmulas de inicio: 8-12 g/100 kcal (5,4-8,2 g/100ml de
fórmula). Durante los 3-4 primeros meses deben aportar el 40% de la energía.
g. Vitaminas y minerales
. Aunque la leche materna es pobre en hierro, su biodisponibilidad es muy
elevada y puede cubrir las necesidades hasta los 4-6 meses. Las fórmulas, sin embargo, deben ser
suplementadas.
Guía de
NUTRICIÓN PEDIÁTRICA